Archivo de la etiqueta: Gobernación

La responsabilidad de un gobernante

Esta semana hicimos la entrega de la memoria y cuenta de la Gobernación de Miranda. Hablo en plural porque el trabajo de un buen gobierno se hace en equipo, consultando a los mejores y entendiendo que ni la improvisación ni el ensayo y error tienen cabida cuando las decisiones inciden directamente en la vida de la gente.

Cuando se rinde memoria y cuenta desde una posición en la cual nos han puesto los votos de muchos venezolanos, un buen gobernante sabe que no sólo está hablándole a quienes confiaron sus votos, sino sobre todo a quienes no lo hicieron. Esto lo digo porque la labor de un líder es demostrar que lo que dijo durante una campaña tiene razón de ser y ha sido pensado para cumplirse y para mejorar la vida de quienes viven en el lugar que gobierna, sea un municipio, un estado o una nación.

Los gobernantes tenemos que hacer nuestro trabajo sin discriminar a nadie. Y parte de nuestro trabajo es rendir cuentas. Soy un practicante ferviente de gobernar para todos por igual y me atrevo a decir que, en buena medida, esta manera de gobernar me ha permitido ser reelecto en los cargos que he ocupado dentro del gobierno regional. Y les aseguro que quienes me han acompañado durante mis gestiones pueden decir lo mismo.

Memoria y Cuenta
Sin embargo, no todo el país cree en la descentralización y en la idea del buen gobierno. Hay quienes creen que la centralización y la obediencia ciega a lo que se dicta dese Miraflores es la manera de hacer política. Cada quien es libre de respaldar el modelo política que más le convenza o, en muchos casos, que más le convenga. Pero tengo claro que a ellos también va dirigida nuestra memoria y cuenta, porque es a ellos a quienes tenemos que demostrarles que existe una manera de gobernar que no precisa del chantaje. Yo más que nadie creo en la transparencia, la honestidad y la vocación de servicio de quienes servimos al pueblo de Miranda dese la Gobernación. Y anda se compara a tener la conciencia tranquila.

Las condiciones en las cuales recibimos la Gobernación de Miranda son conocidas por todos. Así como todos saben quién era el gobernador anterior –aunque haya desaparecido de la vida política mirandina, luego de haber perdido por los votos esta gobernación– y qué tipo de políticas llevó a cabo durante su paso por el estado.

También es sabido que muchos de los entuertos y casos de corrupción vinculados con esa gestión reposan, engavetados, en varias de las instituciones que han sido secuestradas por su partido político. Usan su poder para esconder las fechorías y se inventan espejismos para intentar que desaparezca de la memoria de los mirandinos tanta sinvergüenzura que se permitió en Miranda durante esa época oscura.

Sin embargo, los mirandinos han dado un par de lecciones con sus votos. La primera, cuando decidieron que el Progreso llegara a esta tierra bendita, a pesar del saboteo sistemático que ha tenido nuestra gestión desde Miraflores. La segunda, cuando demostraron que los liderazgos verdaderos no se construyen porque alguien nombre con su dedo  a quien quiere que gobierne a los mirandinos, reeligiendo nuestra propuesta pensada para todos por igual. Miranda no se dejó ni se dejará expropiar el futuro, porque el pueblo de Miranda conoce la diferencia entre cómo gobernaron ellos, siempre pensando en su propio beneficio, y en cómo hemos gobernado y gobernaremos nosotros, de la mano con la gente y  pensando en darle soluciones a sus problemas con verdadera voluntad, sin miedo a los obstáculos que ponen los poderosos y mucho, muchísimo trabajo.

Pero una de las diferencias más importantes en cómo el pueblo de Miranda cree en esta nueva manera de hacer política es que cuando nos han apoyado con sus votos no lo han hecho pensando en mí como una sola persona, sino en la vida de cada uno de los ciudadanos mirandinos, en sus sueños, en su futuro y en lo que quieren para sus hijos.

Nuestra memoria y cuenta, además de demostrar cómo no nos dejamos ni nos dejaremos asfixiar por el gobierno central, demuestra algo mucho más grande: los mirandinos reconocen una gestión que los involucra y que quiere mantener viva la esperanza del resto de los venezolanos, demostrando que el buen gobierno es posible. Y es posible con transparencia, honestidad y verdadero compromiso.

Ahora, en un intento más de enlodar la política y seguir polarizando al país, el mismo político que los mirandinos sacaron de la gobernación por los votos inventa casos, arma espectáculos y hace bulla en la televisión. Repiten las fórmulas de una vieja manera de hacer política que tanto criticaron y de la que ahora parecen la versión desmejorada, cuando el país ha ido entendiendo poco a poco que un futuro mejor es posible.

Siguen llamando a la división, a la fractura, a la pelea. Incluso, sus reacciones y la labor de sus asesores más cercanos han dejado cada vez más claro que su política más feroz es la polarización. Una polarización hueca, vacía, infértil, que no nos conduce a nada sino a eso que ellos quieren: que se siga distrayendo al pueblo con la política para no darle soluciones. Es una consecuencia de la frustración y el desespero que les ocasiona ver que millones de venezolanos se han sumado a esta nueva manera de hacer política, a una esperanza que tiene en Miranda uno de sus símbolos más poderosos.

Ya no se trata de un candidato caminando por el país afirmando que vale la pena luchar. Ahora somos millones convertidos en los ciudadanos capaces de demostrar que nosotros sí vamos a construir el país que merecemos: un país con oportunidades para todos y Miranda como un ejemplo.

La única polarización que nos interesa es la de los problemas versus las soluciones. Así gobernamos en Miranda y así hemos logrado convencer a millones de venezolanos de que un futuro mejor es posible. ¡Porque ésa es la responsabilidad de un gobernante!

Sigamos adelante.

Anuncios

Nuestro compromiso es mayor

Hace unos días presté juramento con mi mano puesta sobre la Constitución de nuestro estado Miranda; juré y juro defender a nuestro pueblo y seguir trabajando por el progreso y beneficio de todos los mirandinos.

Juramentación como Gobernador de Miranda Comenzamos un nuevo período, que asumo sin olvidar que el anterior planteó retos
enormes y que ahora debemos superarnos a nosotros mismos. El compromiso es cada
vez más grande.

Por eso este período comienza con una fuerza mayor. El 16 de diciembre no sólo
ganamos una elección, ganamos la oportunidad de seguir trabajando por nuestro
pueblo mirandino, de seguir haciendo las cosas bien y para todos por igual.

En Miranda resistimos a los intereses de un gobierno que quiere atraso, nosotros, al
igual que todos ustedes, queremos progreso. Aquí vinimos a trabajar por la paz y la
tranquilidad de todos, porque sabemos que hay un pueblo que clama por un gobierno
que esté dispuesto a trabajar por ellos y en solucionar sus problemas.

Estamos seguros de que el pueblo mirandino no se deja expropiar su futuro. Por eso
debo repetir que cada mirandino está llamado a imaginar el país que quiere tener y ser
parte de la fuerza necesaria para que cumplamos ese objetivo. Todo lo que ha hecho el
ser humano ha tenido que ser imaginado primero. Tenemos que pensar qué nos toca
hacer a cada uno para que el país que merecemos los venezolanos sea una realidad.
Todos somos responsables del futuro.

Por eso hoy quiero pedirles que no pierdan la fe, porque por encima de cualquier
diferencia nosotros seguiremos pensando en el bien de nuestra Miranda y de nuestra
Venezuela. Ustedes saben que cuentan conmigo y yo cuento con todos ustedes para
seguir luchando.

Luchar es lo que hicimos el 16 de diciembre y seguiremos haciendo en estos 4 años
que nos quedan por delante en Miranda. Nuestra lucha es a diario, para que cada día
más mirandinos puedan atenderse en nuestra Red de Salud Francisco de Miranda que
construimos desde cero y hoy es ejemplo en toda Venezuela. Nuestra lucha es para
que ningún niño se nos quede fuera de la escuela y sin la posibilidad de progresar.
Nuestra lucha es para decirle a este gobierno central que sus políticas económicas
son completamente erradas y que nosotros estamos dispuestos a demostrarles que
en Venezuela tenemos suficiente talento y un pueblo emprendedor que quiere salir
adelante y tener un futuro mejor, y que sólo necesitan el impulso para lograrlo.
Nuestra lucha es para que todas las viviendas sean de bloque. Nuestra lucha es para atender a todos por igual y garantizar su tranquilidad.

Por eso le pido a nuestros Secretarios: J. Maragall, G. Villasmil, R. Velasco, R. López,
O. Salinas, J. Fernández, V. Lira y Comisario E. Guzmán, nuestros Secretarios por el
Progreso, que hoy el compromiso debe ser mayor y la lucha debe ser más grande, para
darle a nuestro pueblo ese futuro mejor que merece. Nosotros estamos aquí para que
la nuestra ayuda llegue a donde tiene que llegar. Por encima de cualquier diferencia
debemos pensar en nuestro pueblo.

Nuestra Secretaria de Gobierno Adriana D’Elia y yo tenemos la misma vocación de
vida: servir a los demás, y eso es lo que hemos hechos durante todos estos años.
Ella sabe que debemos atender a todos por igual, sin importar su tendencia política.
Porque en Miranda seguiremos haciendo el bien, sin mirar a quién. Vinimos a servir,
no a ser servidos.

Nuestro pueblo nos conoce. Los cuatro años que tenemos por delante serán de más
compromiso y más lucha. Estos cuatro años serán para seguir profundizando nuestra
lucha y objetivos. Estos cuatro años serán para que sigamos construyendo escuelas,
liceos y preescolares. Estos cuatro años serán para que nuestra Red de Salud siga
creciendo. Estos cuatro años serán para seguir apoyando a nuestros emprendedores
y para seguir generando empleos. Estos cuatro años serán para demostrar que pese
a nuestro problema presupuestario, estamos para trabajar por la seguridad, para que
nuestro pueblo no viva en una casa de latón y para seguir trabajando por Venezuela.

Miranda tiene una responsabilidad con Venezuela: mantener viva la posibilidad de
imaginar un futuro mejor para el país. Muchas familias que esperan un cambio en sus
vidas en otras regiones del país siguen viendo cómo el aparato centralista les mata sus
sueños. Lo digo sin temor a equivocarme: lo que hoy construimos para Miranda es una
esperanza para todo un país.

Yo estoy en la construcción de una Venezuela donde todos se levanten tranquilos,
donde todos tengan una mejor vida. Nunca renunciaré a la lucha por nuestro pueblo.
Ese seguirá siendo el compromiso. Sin divisiones ni peleas, la única polarización que a
mí me interesa es la de los problemas contra las soluciones, y resolver esos problemas.

Demostramos que los liderazgos no se construyen por decreto ni a la sombra de
otros, sino trabajando y asumiendo las responsabilidades de tener la confianza de los
venezolanos. Yo me comprometo con ustedes a que Miranda será esa esperanza que
necesitan nuestros hermanos y ese lugar para ser felices juntos. Venezuela tiene más
futuro que pasado.

¡Que Dios bendiga a Miranda! ¡Que Dios bendiga a Venezuela! Seguimos adelante.

¡A votar, ahora más que nunca!

En Miranda sabemos gobernar. Tengo el orgullo de encabezar, desde hace cuatro años, un equipo de trabajo que cree y lleva a cabo las nuevas maneras de servir a los ciudadanos, sin exclusión y con el objetivo puesto en alcanzar las soluciones.

Somos un gobierno que ha estado siempre cerca de la gente, porque es así como se logra el buen gobierno. Y esto nos ha permitido cumplirle a los mirandinos, a pesar de los obstáculos que la oscuridad y las viejas politiquerías han intentado ponernos en el camino.

Si hemos podido estar siempre al lado de pueblo mirandino es por nuestra profunda vocación de servicio, y estamos claros en que volver a los tiempos de corrupción y pillaje que hubo en nuestro estado Miranda antes de que llegáramos sería perderlo todo.

Si hemos llevado a cabo con éxito las metas que nos hemos propuesto, es porque hemos gobernado con una planificación seria y sin improvisaciones que hagan que el proyecto de un gobierno se desvíe por el capricho de nadie.

Si hemos podido ganarnos la confianza del pueblo mirandino es porque conocemos las prioridades de las familias y siempre hemos estado cuando nos han necesitado, sin hacer chantaje político con las necesidades de quienes más apoyo necesitan. Nosotros conocemos los problemas de nuestro estado porque siempre hemos recorrido nuestras comunidades casa por casa, y los problemas sabemos como resolverlos.

De eso se trata hacer un gobierno regional eficaz. El asunto no es obedecer lo que ordena un gobierno centralista, por encima de las necesidades y las características específicas de cada estado. El asunto es defender los intereses de quienes habitan en la región que uno gobierna, mejorar su calidad de vida y rendir cuentas a todos los ciudadanos y no solamente a aquellos que pertenecen a un partido político.

Desde los gobiernos regionales podemos demostrar cómo se puede hacer las cosas bien, cómo puede funcionar un buen gobierno, podemos demostrar las distintas maneras de resolver los problemas y entre todos los estados podemos aprender de los más exitosos para evitar aquellos que terminen siendo ineficaces por burocráticos o mal planificados. Sólo así se logra entender cuáles liderazgos se amoldan más con sus metas, con sus sueños, con su visión de futuro. Desde las regiones podemos demostrar en una menor escala lo que se puede lograr en un país; y en Miranda hemos podido hacerlo.

Sin embargo, hay otras formas de gobierno que intentan uniformar todo. Incluso los sueños y las metas de cada persona. Aquellos que lo han logrado lo han hecho porque convencieron a sus hermanos de que no hay otras opciones posibles, de que no pueden cumplir sus metas y de que el futuro no vale la pena.

Nosotros, los mirandinos, somos más fuertes que eso. Nosotros sabemos que tenemos más futuro que presente. Nosotros sabemos que el futuro y los sueños de cada uno de nosotros valen la pena. Nosotros sabemos que sí hay un camino hacia un futuro mejor y que nuestro pueblo quiere, puede y merece vivir mejor.

Por eso es necesario que haya una opción que muestre que hay maneras de hacer política que sí alcanzan las soluciones reales a los problemas reales.

Ahora más que nunca debemos salir a votar, porque al votar lo hacemos por cada uno de nosotros, por cada uno de nuestros familiares, por cada uno de nuestros vecinos, pero también por cada uno de los venezolanos a quienes sus gobernadores le han ido uniformando el futuro.

¡Miranda encontró su camino! Y por eso nuestro estado seguirá siendo una muestra de que un futuro mejor es posible. Y ese es el futuro que estamos construyendo juntos, con obras que están cerca de las familias, concebidas para servirle a los mirandinos.

ENTREGA DE CERTIFICADOS DE CONSTRUCCION  EN PLAZA MIRANDA_GS (14 de 1)

Éste es el momento de elegir a las autoridades que están más cerca de las soluciones que afectan nuestras vidas. Cuando se elige a un funcionario público se hace para gobernar con él, no para obedecerlo.

Las regiones deben mantener su autonomía por dos razones: primero, porque el centralismo afecta a las regiones, no todo se puede decidir en Miraflores; y segundo, porque cuando se uniforma un país lo único que se logra es esconder la crítica y complacerse en la mediocridad de los ineficaces.

Los líderes políticos lo son gracias a sus equipos de gobierno. Es importante que sean personas preparadas y capaces de resolver. Eso es lo que vamos a decidir y en eso consiste la elección: elegir el equipo mejor capacitado para responder ante las crisis y las coyunturas que viven las regiones.

Cada una de las soluciones que el Gobierno de Miranda ha construido y seguirá construyendo tiene detrás a ese equipo de trabajo que me enorgullece y me honra liderar, porque los conozco, porque sé que conocen nuestro estado y porque conozco el tamaño de su compromiso con las familias de Miranda.

Votar no cuesta nada, pero no hacerlo sí que sale caro. Votar es un derecho en el presente, pero también una responsabilidad con el futuro.

¡Ahora más que nunca debemos salir a votar por la opción en la que creemos!

Se trata de nuestro futuro y de mantener nuestra confianza en el futuro.

¡A votar! Que Dios bendiga a Venezuela.

En Miranda seguimos adelante

¡En una semana los mirandinos decidiremos continuar en este camino de progreso para todos! El próximo domingo decidiremos seguir avanzando hacia un futuro mejor y no volver a un pasado de oscuridad y corrupción. ¡En Miranda seguimos adelante, hacia el Progreso para todos!

Esta semana termina la campaña electoral y tenemos la certeza de que nos hemos dedicado por completo a llevar nuestras propuestas para el progreso a cada rincón de nuestro estado. Y no sólo en los días de la campaña, sino desde el mismo día que comenzamos a gobernar Miranda: cuatro años que nos han servido para llegar a las comunidades, a las casas de miles de mirandinos y conocer sus inquietudes y planteamientos para construir el estado que queremos.

Hemos gobernado Miranda con un compromiso claro: trabajar para todos, sin importar su tendencia política, porque sabemos que ya es hora de dejar de lado los conflictos y las divisiones, es hora de que trabajemos juntos para construir un futuro mejor.

Sabemos que las personas y las comunidades deben ser protagonistas en la construcción de ese futuro: uno en el que todos podamos progresar. Porque todos debemos ser parte de un equipo, el mejor equipo para seguir construyendo el estado que todos queremos.

Nosotros hemos trabajado por Miranda sin descanso, a pesar de los obstáculos y de las restricciones que nos ha impuesto el gobierno central. Ahora hablan de recuperar Miranda, como si nuestro estado fuera un premio, lo que demuestra que su único interés es lograr un dominio puramente político, sin preocuparse por las personas y sus necesidades. Además, el candidato de la oscuridad ya tuvo su oportunidad de ayudar a Miranda y no lo hizo: muchas veces se le solicitaron recursos y, como vicepresidente, se los negó a nuestro estado, a nuestro pueblo.

Ahora, cuando se acercan las elecciones, quieren hacernos ver que están trabajando. Entregan casas, inauguran tramos de carreteras que debieron estar listas hace años y anuncian que ahora sí van a construir… como si fuera una gran noticia que el gobierno trabaje y haga lo que tiene que hacer. Pero el pueblo mirandino sabe que no es con mentiras, con chantajes ni con miedo como seguiremos construyendo el futuro de Miranda.

Comprometidos con el futuro de Miranda

Tenemos la certeza de que juntos podemos alcanzar el sueño de tener un futuro mejor, un estado en paz, con tranquilidad, con más educación, más viviendas, mejores servicios públicos y empleos con calidad para todos.

GABINETE Y ENTREGA DE CERITFICADOS DE CONSTRUCCION EN PARACOTOS_GS (12 de 1)

Sabemos que nuestro estado y los mirandinos tenemos la mirada puesta en el futuro. Por eso sabemos que no podemos regresar a ese pasado de corrupción y oscuridad que representa el candidato impuesto por el jefe del gobierno central. ¡En Miranda seguimos avanzando!

Nosotros estamos convencidos, y lo hemos demostrado en nuestra gestión, que es posible construir un futuro mejor para todos por igual. Estamos convencidos de que podemos aprovechar el potencial que tenemos para seguir construyendo el estado que nos merecemos, dejando de lado el conflicto, la división y eliminando los obstáculos, con un gobierno eficiente, que brinde oportunidades y que asuma ante los todos el compromiso de ponerse al frente de las soluciones, de la construcción de ese futuro. ¡Porque hemos demostrado que sí es posible lograrlo y que juntos tenemos la fuerza para hacerlo!

El próximo domingo tenemos un compromiso con nuestro estado Miranda. Porque esta elección se trata de escoger entre dos propuestas muy claras: el camino del progreso y la construcción del futuro o la vuelta al pasado, a la corrupción, al conflicto, a la división y la ineficiencia.

Porque eso es lo que vamos a decidir el próximo domingo: si queremos volver al pasado o si queremos un estado que siga avanzando hacia el futuro, un estado donde todos podamos progresar y vivir mejor. Lo que vamos a decidir el próximo domingo es si queremos un estado que forme parte de un partido político o uno donde lo que importe sean las personas.

Yo quiero que ustedes sigan con ese estado de progreso que hemos venido construyendo durante los últimos cuatro años. Por eso los invito a votar por ustedes, a votar por Miranda.

Cuentas conmigo, cuento contigo.

¡Seguimos adelante!

Una nueva manera de hacer política

En nuestra Venezuela, la parroquia es la unidad político-territorial fundamental en la que se dividen los municipios, y cada una de nuestras 55 parroquias mirandinas es distinta de la otra y tiene realidades muy diferentes que ameritan un tratamiento y abordaje particular para la solución de sus problemas.

Considerando todas esas realidades y sus diferencias, desde que asumimos el Gobierno de Miranda delineamos una estrategia para nuestras parroquias que permite acercar el poder a nuestro pueblo, especialmente a los más vulnerables. Porque entendimos la necesidad del trabajo directo con cada una de nuestras parroquias, es allí donde están esas realidades. ¡Nuestro trabajo lo hacemos de la mano con los mirandinos!

Desde que asumimos el Gobierno de Miranda hemos trabajado con las comunidades las soluciones a temas como el de vivienda. Nuestro plan de Certificados de Materiales de Construcción fue creado de la mano de los mirandinos, pues ¿quién mejor que nuestro pueblo para crear las soluciones a sus problemas? Hoy son más de 160.000 mirandinos que han sido beneficiados con este programa.

Y es que los problemas que nos afectan a todos debemos solucionarlos entre todos, por eso hemos mantenido nuestros recorridos casa por casa durante nuestra gestión y en 2010 pusimos en marcha nuestros Gabinetes Parroquiales, que están orientados a realizar inspecciones detalladas en cada zona, apoyados por todo el equipo de nuestro gobierno, conmigo a la cabeza, recorriendo cada comunidad; porque sabemos que es allí, en las comunidades, donde podemos conocer las necesidades y los problemas de nuestro pueblo.

Los Gabinetes Parroquiales son el gobierno en la calle, pueblo y gobierno trabajando de la mano, detectando necesidades, articulando soluciones, actualizando información para verificar la pertinencia de lo planificado y evaluar la eficiencia y efectividad de lo ejecutado. ¡Un trabajo en equipo para avanzar hacia el progreso!

Cercanía y participación de las comunidades

Las comunidades no deben ser actores pasivos que reciben y esperan una orden de “arriba”. Nuestro compromiso ha sido y es que los mirandinos tengan mayor nivel de influencia en el proceso de toma de decisiones para las soluciones de los problemas de su comunidad, en contacto directo con los funcionarios que les compete tomarlas. Porque en Miranda trabajamos para nuestro pueblo, sin exigir nada a cambio. ¡Nosotros trabajamos para todos por igual!

A través de los Gabinetes Parroquiales buscamos el desarrollo de un gobierno más transparente en su acción, pues es nuestra obligación rendir cuentas a la comunidad, acercando cada funcionario a cada miembro de la comunidad, y haciendo que cada responsable de área de respuestas a las demandas de nuestro pueblo.

Esto representa una verdadera cercanía entre el gobierno regional y cada una de las comunidades. Porque si algún rasgo se nos atribuye como gobierno es la cercanía que hemos logrado con la comunidad para la que gobernamos, que no sólo se refleja en un nuevo modo de hacer la política y desarrollar las funciones de gobierno, sino que es una concepción global de trabajo que atraviesa todas nuestras acciones: el acompañamiento de nuestras decisiones y la aprobación por parte de quienes para nosotros tienen la última palabra: el pueblo mirandino.

Nuestro principal compromiso es dar respuesta a los mirandinos, y sabemos que eso sólo es posible haciendo el trabajo allí, con las personas en sus comunidades. Así, además de hacer los diagnósticos de los problemas y buscar las soluciones, hemos podido desarrollar todo un conjunto de actividades diversas.

Gracias a los Gabinetes Parroquiales hemos podido trabajar organizadamente con las comunidades en actividades deportivas y recreativas para niños y jóvenes, entrega de implementos deportivos, entrega de enseres a familias en situación de pobreza extrema, asesoría legal gratuita, charlas informativas para mujeres, actividades de promoción de lectura para niños y jóvenes, ingreso  de las familias en situación de pobreza extrema a nuestro plan Hambre Cero, atención a la población de adultos mayores y personas con discapacidad, despistajes de diabetes e hipertensión arterial por parte de voluntarias y rutas de la salud, información para el otorgamiento de créditos productivos y el plan Mi Bodega, entrega de Certificados de Materiales de Construcción para mejorar sus viviendas, entre otras muchas cosas…

Y esta es sólo una parte de las acciones realizadas por nuestro Gobierno de Miranda con cada Gabinete Parroquial, en cada comunidad de nuestro estado, a veces repitiendo en varias ocasiones una misma parroquia en distintos sectores, pues demandan mayor atención; trabajando pueblo y gobernación de la mano para la construcción del camino de progreso que ya iniciamos.

¡Estamos orgullosos de lo que hemos logrado en Miranda y estamos seguros de que es mucho más lo que podremos alcanzar! ¡Juntos seguimos avanzando! 

Miranda encontró su camino

La experiencia de gobierno que hemos tenido en nuestro estado Miranda en los últimos cuatro años tiene la singularidad de haber ocurrido en un contexto particularmente adverso. ¡Pero nada nos detiene en nuestro camino hacia el progreso!

Miranda es un estado que refleja a nuestra Venezuela de la manera más fiel. En este estado se resumen los grandes contrastes que tiene nuestro país, especialmente los relacionados con las brechas sociales y económicas que separan a los venezolanos.

La misión de gobernar Miranda, de gobernar para todos los mirandinos, la trazamos después de una muy constructiva experiencia municipal de gobierno, en el municipio Baruta de nuestro estado, que nos permitió producir resultados transformadores, pero sobre todo, adquirir una experiencia invalorable en el manejo de los asuntos públicos.

Esa experiencia nos permitió avanzar hacia la conquista de un espacio político que nos daría la oportunidad de seguir poniendo en práctica nuestras ideas de progreso para todos por igual. ¡El camino continúa!

Una gestión para las soluciones

Para nosotros el ejercicio de gobierno exige el desarrollo de una sensibilidad que permita entender las necesidades de las personas y poder aportar las soluciones que beneficien a todos. Nuestro compromiso con el pueblo es traducir esas necesidades en una visión compartida que se concrete en hechos. Nos hemos empeñado en ser hacedores: hacedores del porvenir, del futuro, de la modernidad, del progreso para todos.

Los años que han transcurrido en el Gobierno de Miranda, desde que fuimos favorecidos con el voto popular en 2008, son la muestra de nuestra visión: una gestión concentrada en la solución de los problemas y no en la búsqueda de culpables.

La nuestra, es una gestión enfocada en hacer obra de gobierno y no en usar ese gobierno como tribuna para la confrontación y la división. Y esto no es poca cosa en nuestro país. Ya son muchos años en los que Venezuela se debate en una polarización estéril que ha fracturado la unidad de la nación y en la que el liderazgo de un sector ha pretendido implantar una hegemonía que niega a otra parte del país.

Nuestro reto ha sido demostrar que sí se puede gobernar para todos, en beneficio de todos, para incluir a todos. Esto lo hemos hecho por convicción, no por conveniencia. En eso creemos firmemente.

Muchas veces hemos sido consultados sobre el signo ideológico de nuestro proyecto, y una y otra vez hemos dicho que trascendemos la diatriba ideológica para centrarnos en los mecanismos que nos permitan resolver los problemas de una manera eficaz. Pero lo que sí es un signo inconfundible de nuestro proyecto es su carácter profundamente social: social porque apunta hacia el desarrollo humano, al estímulo de las capacidades de las personas y el fortalecimiento armónico de la comunidad, como una fórmula de mejorar la calidad de vida de todos.

El gobierno que hemos liderizado en estos años también se ha empeñado en acercarse a la comunidad, porque el nuestro es un gobierno cercano, con presencia directa en todos los espacios de Miranda.

Nosotros caminamos sobre tierra fértil y segura hacia el final de esta etapa, en diciembre de 2012, cuando los mirandinos ratifiquen el camino que encontraron producto de un profundo deseo de cambio que en 2008 los animó a elegirnos.

Nuevas responsabilidades nos esperan en los próximos meses, en los que aspiramos a proyectar buena parte de lo iniciado en Miranda para toda Venezuela. Pero nunca hemos estado solos. En la vanguardia de los cambios que hemos tenido el honor de liderar, ha estado el pueblo de Miranda, ese pueblo que nos mueve a desarrollar este proyecto profundamente renovador y transformador de la realidad social de nuestro estado.

De eso se trata, de que nuestro propio pueblo sea el protagonista de esa mejora en su calidad de vida, junto a un gobierno que sea el puente entre el problema y la solución.

Esta experiencia sienta las bases para cambiar la vida de este estado. Hemos iniciado un camino que transitamos juntos, que se expandirá y que se diversificará, para transformar la vida personal y colectiva de cada mirandino y venezolano.

Este es el camino que seguimos construyendo: el camino hacia el progreso. ¡El progreso de Miranda, el progreso de Venezuela!

¡Sigamos adelante!

Superando las adversidades

En nuestra experiencia como servidores públicos hemos aprendido que con voluntad política, planificación y trabajo en equipo somos capaces de superar los obstáculos que se nos ponen al frente. ¡Nuestro compromiso es que todas las personas tengan la oportunidad de salir adelante!

Hemos aprendido a trabajar con todos y para todos, sin discriminación de ningún tipo. Porque de eso se trata, de construir juntos las soluciones a los problemas que son de todos. Y así lo hemos hecho en Miranda, a pesar de que el gobierno central haya arrebatado muchas de las competencias que constitucionalmente correspondían a las gobernaciones.

Es muy importante recordar que en abril de 2009, luego de que el partido de gobierno perdiera las elecciones regionales de 2008 en varios estados del país, la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de “Ley de Reforma Parcial de la Ley Orgánica de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público”. A través de esta ley, y en contra de nuestra Constitución, se quitó a las gobernaciones la administración de autopistas, carreteras, puertos y aeropuertos, pasándolas a las manos del gobierno central.

El artículo 164 de la Constitución Bolivariana, numeral 10, dice: “Es de la competencia exclusiva de los Estados (…) la conservación, administración y aprovechamiento de carreteras y autopistas nacionales, así como de puertos y aeropuertos de uso comercial, en coordinación con el Ejecutivo Nacional”.

Antes de eso, en diciembre de 2008, el Presidente de la República dictó un decreto para transferir todos los centros de salud del estado Miranda al Poder Ejecutivo Nacional, en un gesto de soberbia y egoísmo que afectó principalmente el pueblo mirandino. Pero aún así, logramos establecer un sistema de salud eficiente para brindar un servicio de calidad a los habitantes de nuestro estado.

En Miranda hemos aprendido a sobreponernos a las adversidades, tanto las que nos han llegado por azar como las que nos ha impuesto el gobierno central.

Ahora, manteniendo la misma campaña de descrédito y difamación, pretenden engañar otra vez al pueblo haciéndole creer que el mal estado de las vías no son su responsabilidad. Ahora pretenden, en el ejercicio de las mismas viejas políticas de chantajes y mentiras, echarle la culpa a otros por su ineficiencia.

Al Fondo de Compensación Interterritorial, manejado por la Vicepresidencia, les hemos hecho solicitudes de recursos para programas sociales y recursos para nuestra Policía y demás organismos de seguridad y prevención que han sido negados, y ahora vienen prometiendo las mismas cosas que a nosotros nos negaron. El que quiere ser gobernador de nuestro estado le negó como vicepresidente recursos a los mirandinos.

Más recientemente, en junio de 2012, a través de la habilitante, el Presidente de la República aprobó la Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras Atribuciones, que establece la “transferencia de competencias al pueblo organizado por parte de las gobernaciones y alcaldías”. Esta nueva ley es un paso más en la política de la centralización y la disminución de la autonomía y posibilidades de los gobiernos regionales para hacer el trabajo para el cual el pueblo los ha elegido.

Es nuestro deber señalar que, hasta la fecha, el gobierno central no ha entregado los recursos para el pago de los aguinaldos de trabajadores de la gobernación. ¿A quién perjudica esto? Únicamente a nuestros trabajadores, que ya han planificado sus gastos para finales de año y cuentan con ese dinero: un dinero que les corresponde y que por simple chantaje político se les está negando.

Las políticas controladoras del gobierno central nos han llevado a una situación en la cual domina la improvisación y la ineficacia. Pero si algo hemos confirmado en nuestra gestión en la gobernación de Miranda es que debemos confiar en las capacidades y potenciales de las personas. Porque es gracias a esas capacidades, ofreciendo a las personas la oportunidad de desarrollarlas, como logramos avanzar en el camino hacia el progreso.

Nuestro pueblo mirandino sabe lo que significó que los destinos de nuestro estado estuviesen llevados por la oscuridad y la corrupción. En Miranda sabemos lo que es tener un gobernador del partido de gobierno: en cuatro años prácticamente destruyeron nuestro estado.

Pero nuestro pueblo mirandino sabe que no es con chantajes ni a través del miedo como se saca adelante un estado. El pueblo mirandino, en 2008, le dijo que no a la corrupción, al abuso, al miedo y al chantaje.

 Miranda, a pesar de las adversidades, encontró su camino, un camino hacia el progreso. En cuatro años hemos demostrado que cuando se hacen las cosas bien, pasan cosas buenas. Esta es una nueva forma de hacer política, donde hablamos menos y trabajamos más.

¡En Miranda seguiremos construyendo el camino de progreso para todos! ¡Sigamos adelante!