Archivos Mensuales: diciembre 2012

2013: el futuro nos pertenece

El 2012 ha sido un año de grandes retos. Hemos aprendido de cada experiencia que ha formado parte de doce meses acontecidos, muy activos políticamente y lleno de eventos que han puesto en evidencia todo lo que falta por hacer para que cada venezolano sienta que vive en un país donde puede cumplir sus metas, sin discriminación ni privilegios para nadie.

No es una tarea sencilla, pues todo un aparato político ha ido minando las vidas de muchas familias. Incluso, hasta el punto de que resulte casi imposible que una opinión alternativa a la polarización que ha envenenado nuestra cotidianidad consiga lugar para un intercambio de ideas, de soluciones, de acciones verdaderas concebidas con voluntad y talento, y no simplemente por obediencia y lealtad.

Sin embargo, a pesar de los obstáculos y de las dificultades, millones de venezolanos siguen saliendo día tras día a intentar hacer de éste el mejor país del Mundo. Cada quien desde su espacio, cada quien desde su vocación, cada quien desde lo que ama. La gobernación de Miranda es uno de esos lugares donde, sin importar la tendencia política ni el lugar donde se nació, cada una de las muchas personas que aquí trabajan construyen un futuro mejor. Mejor y para todos.

Si hay algo que debemos afirmar en una fecha como ésta, justo cuando el año termina, es que no podemos dejarnos expropiar el futuro. Pero eso incluye algo más grande: debemos mantener viva la posibilidad de imaginarlo. Todo lo que ha hecho el ser humano ha tenido que ser imaginado primero, así que los sueños y las metas tienen que darse la mano con la esperanza de que un país mejor es posible y de que hay cambios que son necesarios y que llegarán. Porque si algo tiene el futuro es que es indetenible, así que cada uno de nosotros debe tener la capacidad de imaginar el país que merecemos y la fuerza necesaria y el empuje para hacer de esa idea una realidad.

Cuando somos niños imaginamos en libertad. Me gusta aprender de eso que sucede en los patios de recreo de las escuelas de Miranda, cuando se le pregunta a uno de esos chiquiticos qué quiere ser cuando sea grande y no se ponen límites. Por eso los invito a que imaginemos, con la honestidad con la que lo hacen nuestros muchachos mirandinos, cuál es el país que queremos tener en el futuro. Eso nos permitirá darnos cuenta de cuál es la parte que nos corresponde a cada uno, para irla atendiendo desde ahorita. Porque el futuro comienza en cada uno de nosotros apenas nos ponemos a trabajar para hacerlo realidad.

Muchos son los recursos que los adictos al poder utilizan para impedir que imaginemos que un futuro mejor es posible. Desde convertir la ineficacia en una política de Estado que impide que nuestras familias ahorren y planifiquen con tiempo y convicción sus metas, hasta quitarle el valor a la vida dejando que todo un país se acostumbre a cifras de muertes violentas que no tienen ni siquiera países que hoy en día están en guerras terribles.

Sólo a los adictos al poder les conviene que creamos que nada puede cambiar. Por eso la Gobernación de Miranda se mantiene como una manera de demostrar que el buen gobierno es posible. Sólo a los enfermos de poder les conviene que las soluciones no lleguen a las vidas de los venezolanos. Por eso en la Gobernación de Miranda gobernamos con los mejores especialistas y quienes conocen de cerca las necesidades de nuestro pueblo. Sólo a quienes desean el poder por el poder, sin ánimos de servir, les conviene que los pobres sigan siendo víctimas de las trampas de la pobreza y dependiendo del Estado. Por eso yo creo en una nueva manera de hacer política, donde el Estado es capaz de acompañar a las familias en sus necesidades, pero ayudándolas a superarlas y creciendo junto a ellos.

Es cierto, todo indica que el 2013 será un año duro y de grandes cambios. Venezuela ha aprendido mucho en muy poco tiempo. Hoy conocemos el valor de la unión, del acuerdo, de la necesidad de concertar puntos comunes y trabajar para cumplirlos. Quienes creen que las cosas no pueden cambiar van a ir despertando a medida que cada uno de nosotros, esta fuerza que mueve el cambio, hagamos lo que nos toca con nuestro pedacito de futuro.
Sí, tenemos más futuro que pasado. Y quienes se quedaron estancados en el pasado no saben que les llevamos una enorme ventaja: el futuro que estamos imaginando y empezando a construir también los incluye a ellos y a la posibilidad de que las metas de la gente de bien sean un asunto posible y nuestro.

Que 2013 nos sirve para hacerle saber al mundo que el futuro nos pertenece.

¡Que Dios bendiga a Miranda! ¡Que Dios bendiga a Venezuela!
Feliz año ¡Sigamos adelante!

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Miranda es el ejemplo

Los mirandinos no nos dejamos expropiar el futuro. La victoria del buen gobierno en Miranda, por encima de las decisiones a dedo de Miraflores, tiene una lectura clara: los mirandinos sabemos que el camino para hacer de nuestro estado el lugar que merecemos es el de las soluciones y la transparencia, algo que durante años el gobierno central no ha podido darnos.

Éste triunfo del 16 de diciembre es el triunfo de los mirandinos, de una gestión y de un proyecto de país. Han ganado el respeto por los venezolanos y las soluciones. Ha ganado la nueva política. Peor no ha ganado en toda Venezuela. Existen regiones del país donde la extorsión, el odio y el chantaje se siguen imponiendo como parte de ese monstruo autocrático llamado Estado.

Sin embargo, pudimos dar una lección a los insaciables, a los adictos al poder. No existe una maquinaria capaz de superar el deseo de los mirandinos por ver sus metas cumplidas, por estar tranquilos con su conciencia y creer que un futuro mejor es posible si lo construimos juntos.

Si hay un ejemplo que los mirandinos dimos el 16-D, fue ése: estamos tranquilos de conciencia, creyendo en el futuro y convocando a todos a construir lo que merecemos tener.

Convirtieron Miranda en una meta para su ambición. El tema de su campaña nunca fueron los mirandinos, mientras nosotros sólo mostramos la gran confianza que tenemos en nuestra manera de hacer las cosas, que no es otra que solucionando y estando cerca de la gente. Yo, como gobernador de Miranda, obedezco al pueblo de Miranda por encima de cualquier otra cosa.

Los tiempos que vienen no serán sencillos, porque ya ha quedado en evidencia toda una estructura de poder que va a seguir apostando por el fracaso de Miranda y saboteando nuestras políticas públicas. Pero no nos asustan sus amenazas, porque estamos claros en nuestras metas.

Nosotros no somos un gobierno de improvisación, que opera según los caprichos de un solo hombre, sino un equipo de trabajo tomando las decisiones que se traduzcan en una mejor vida para los ciudadanos. Tenemos claros planes de gobierno para Miranda que no se decidirán en programas de televisión, sino que ya se planificaron y se midieron con los mejores profesionales del país y pensando específicamente en el pueblo mirando.

HCR CARAVANA FOTO LENIN MORALES (7)

Esta victoria también sirve como una prueba más de en qué lado está la nueva política, que apuesta por coincidir con los deseos y las metas de las personas, y de qué lado está la política del chantaje político y emocional que todo intenta resolverlo con dinero y mentiras. Inauguraron obras que al día siguiente estaban cerradas y hoy siguen abiertas a media máquina. Utilizaron dinero y recursos del Estado Nacional de manera flagrante. Fueron promocionados de manera campante por altos funcionarios en ruedas de prensa que violaban las leyes electorales.

Aun así, Miranda sigue entera y convertida en una esperanza. Y aquí quiero detenerme en algo que creo que es importante, porque cada una de las personas y familias del resto del país que no pudieron conquistar la meta que nosotros sí alcanzamos deben tener en Miranda una esperanza. Somos un estado que debe mantener viva la verdad que nos da fuerza: existe una manera diferente de hacer las cosas, sin discriminación y sin que nadie se quede atrás, sin que el lugar donde se nace determine el futuro de nadie y sin que la militancia política determine quiénes tienen acceso o no a los programas de gobierno.

Seguiremos demostrándole al poder central que la descentralización es el verdadero camino hacia la evolución y el progreso de cada venezolano. Seguiremos demostrando que este nuevo liderazgo no viene a repetir los errores del pasado ni del presente. Seguiremos demostrándole a los adictos al poder que ser gobierno se trata de servir y no de exigir algo a cambio. Cada voto de cada mirandino, por la opción que fuera, es una invitación a gobernar junto a nosotros. Y esto incluye hasta al candidato perdedor, si decide mantenerse en Miranda como habitante de un estado que merece más y tendrá más.

Si bien lo que dejó claro el estado Miranda debe motivar una reflexión por parte de los líderes del partido del gobierno central, es hora también de estar preparados para el complot y los ataques que intentarán dirigir contra Miranda. Pero así como demostramos que los liderazgos no se construyen por decreto ni a la sombra de líderes ausentes, sino trabajando y asumiendo las responsabilidades de tener la confianza de los venezolanos, yo me comprometo con ustedes a que Miranda será esa esperanza que necesitan nuestros hermanos y ese lugar para ser felices juntos.

Miranda escogió su camino. ¡Sigamos adelante!

¡A votar, ahora más que nunca!

En Miranda sabemos gobernar. Tengo el orgullo de encabezar, desde hace cuatro años, un equipo de trabajo que cree y lleva a cabo las nuevas maneras de servir a los ciudadanos, sin exclusión y con el objetivo puesto en alcanzar las soluciones.

Somos un gobierno que ha estado siempre cerca de la gente, porque es así como se logra el buen gobierno. Y esto nos ha permitido cumplirle a los mirandinos, a pesar de los obstáculos que la oscuridad y las viejas politiquerías han intentado ponernos en el camino.

Si hemos podido estar siempre al lado de pueblo mirandino es por nuestra profunda vocación de servicio, y estamos claros en que volver a los tiempos de corrupción y pillaje que hubo en nuestro estado Miranda antes de que llegáramos sería perderlo todo.

Si hemos llevado a cabo con éxito las metas que nos hemos propuesto, es porque hemos gobernado con una planificación seria y sin improvisaciones que hagan que el proyecto de un gobierno se desvíe por el capricho de nadie.

Si hemos podido ganarnos la confianza del pueblo mirandino es porque conocemos las prioridades de las familias y siempre hemos estado cuando nos han necesitado, sin hacer chantaje político con las necesidades de quienes más apoyo necesitan. Nosotros conocemos los problemas de nuestro estado porque siempre hemos recorrido nuestras comunidades casa por casa, y los problemas sabemos como resolverlos.

De eso se trata hacer un gobierno regional eficaz. El asunto no es obedecer lo que ordena un gobierno centralista, por encima de las necesidades y las características específicas de cada estado. El asunto es defender los intereses de quienes habitan en la región que uno gobierna, mejorar su calidad de vida y rendir cuentas a todos los ciudadanos y no solamente a aquellos que pertenecen a un partido político.

Desde los gobiernos regionales podemos demostrar cómo se puede hacer las cosas bien, cómo puede funcionar un buen gobierno, podemos demostrar las distintas maneras de resolver los problemas y entre todos los estados podemos aprender de los más exitosos para evitar aquellos que terminen siendo ineficaces por burocráticos o mal planificados. Sólo así se logra entender cuáles liderazgos se amoldan más con sus metas, con sus sueños, con su visión de futuro. Desde las regiones podemos demostrar en una menor escala lo que se puede lograr en un país; y en Miranda hemos podido hacerlo.

Sin embargo, hay otras formas de gobierno que intentan uniformar todo. Incluso los sueños y las metas de cada persona. Aquellos que lo han logrado lo han hecho porque convencieron a sus hermanos de que no hay otras opciones posibles, de que no pueden cumplir sus metas y de que el futuro no vale la pena.

Nosotros, los mirandinos, somos más fuertes que eso. Nosotros sabemos que tenemos más futuro que presente. Nosotros sabemos que el futuro y los sueños de cada uno de nosotros valen la pena. Nosotros sabemos que sí hay un camino hacia un futuro mejor y que nuestro pueblo quiere, puede y merece vivir mejor.

Por eso es necesario que haya una opción que muestre que hay maneras de hacer política que sí alcanzan las soluciones reales a los problemas reales.

Ahora más que nunca debemos salir a votar, porque al votar lo hacemos por cada uno de nosotros, por cada uno de nuestros familiares, por cada uno de nuestros vecinos, pero también por cada uno de los venezolanos a quienes sus gobernadores le han ido uniformando el futuro.

¡Miranda encontró su camino! Y por eso nuestro estado seguirá siendo una muestra de que un futuro mejor es posible. Y ese es el futuro que estamos construyendo juntos, con obras que están cerca de las familias, concebidas para servirle a los mirandinos.

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Éste es el momento de elegir a las autoridades que están más cerca de las soluciones que afectan nuestras vidas. Cuando se elige a un funcionario público se hace para gobernar con él, no para obedecerlo.

Las regiones deben mantener su autonomía por dos razones: primero, porque el centralismo afecta a las regiones, no todo se puede decidir en Miraflores; y segundo, porque cuando se uniforma un país lo único que se logra es esconder la crítica y complacerse en la mediocridad de los ineficaces.

Los líderes políticos lo son gracias a sus equipos de gobierno. Es importante que sean personas preparadas y capaces de resolver. Eso es lo que vamos a decidir y en eso consiste la elección: elegir el equipo mejor capacitado para responder ante las crisis y las coyunturas que viven las regiones.

Cada una de las soluciones que el Gobierno de Miranda ha construido y seguirá construyendo tiene detrás a ese equipo de trabajo que me enorgullece y me honra liderar, porque los conozco, porque sé que conocen nuestro estado y porque conozco el tamaño de su compromiso con las familias de Miranda.

Votar no cuesta nada, pero no hacerlo sí que sale caro. Votar es un derecho en el presente, pero también una responsabilidad con el futuro.

¡Ahora más que nunca debemos salir a votar por la opción en la que creemos!

Se trata de nuestro futuro y de mantener nuestra confianza en el futuro.

¡A votar! Que Dios bendiga a Venezuela.

En Miranda seguimos adelante

¡En una semana los mirandinos decidiremos continuar en este camino de progreso para todos! El próximo domingo decidiremos seguir avanzando hacia un futuro mejor y no volver a un pasado de oscuridad y corrupción. ¡En Miranda seguimos adelante, hacia el Progreso para todos!

Esta semana termina la campaña electoral y tenemos la certeza de que nos hemos dedicado por completo a llevar nuestras propuestas para el progreso a cada rincón de nuestro estado. Y no sólo en los días de la campaña, sino desde el mismo día que comenzamos a gobernar Miranda: cuatro años que nos han servido para llegar a las comunidades, a las casas de miles de mirandinos y conocer sus inquietudes y planteamientos para construir el estado que queremos.

Hemos gobernado Miranda con un compromiso claro: trabajar para todos, sin importar su tendencia política, porque sabemos que ya es hora de dejar de lado los conflictos y las divisiones, es hora de que trabajemos juntos para construir un futuro mejor.

Sabemos que las personas y las comunidades deben ser protagonistas en la construcción de ese futuro: uno en el que todos podamos progresar. Porque todos debemos ser parte de un equipo, el mejor equipo para seguir construyendo el estado que todos queremos.

Nosotros hemos trabajado por Miranda sin descanso, a pesar de los obstáculos y de las restricciones que nos ha impuesto el gobierno central. Ahora hablan de recuperar Miranda, como si nuestro estado fuera un premio, lo que demuestra que su único interés es lograr un dominio puramente político, sin preocuparse por las personas y sus necesidades. Además, el candidato de la oscuridad ya tuvo su oportunidad de ayudar a Miranda y no lo hizo: muchas veces se le solicitaron recursos y, como vicepresidente, se los negó a nuestro estado, a nuestro pueblo.

Ahora, cuando se acercan las elecciones, quieren hacernos ver que están trabajando. Entregan casas, inauguran tramos de carreteras que debieron estar listas hace años y anuncian que ahora sí van a construir… como si fuera una gran noticia que el gobierno trabaje y haga lo que tiene que hacer. Pero el pueblo mirandino sabe que no es con mentiras, con chantajes ni con miedo como seguiremos construyendo el futuro de Miranda.

Comprometidos con el futuro de Miranda

Tenemos la certeza de que juntos podemos alcanzar el sueño de tener un futuro mejor, un estado en paz, con tranquilidad, con más educación, más viviendas, mejores servicios públicos y empleos con calidad para todos.

GABINETE Y ENTREGA DE CERITFICADOS DE CONSTRUCCION EN PARACOTOS_GS (12 de 1)

Sabemos que nuestro estado y los mirandinos tenemos la mirada puesta en el futuro. Por eso sabemos que no podemos regresar a ese pasado de corrupción y oscuridad que representa el candidato impuesto por el jefe del gobierno central. ¡En Miranda seguimos avanzando!

Nosotros estamos convencidos, y lo hemos demostrado en nuestra gestión, que es posible construir un futuro mejor para todos por igual. Estamos convencidos de que podemos aprovechar el potencial que tenemos para seguir construyendo el estado que nos merecemos, dejando de lado el conflicto, la división y eliminando los obstáculos, con un gobierno eficiente, que brinde oportunidades y que asuma ante los todos el compromiso de ponerse al frente de las soluciones, de la construcción de ese futuro. ¡Porque hemos demostrado que sí es posible lograrlo y que juntos tenemos la fuerza para hacerlo!

El próximo domingo tenemos un compromiso con nuestro estado Miranda. Porque esta elección se trata de escoger entre dos propuestas muy claras: el camino del progreso y la construcción del futuro o la vuelta al pasado, a la corrupción, al conflicto, a la división y la ineficiencia.

Porque eso es lo que vamos a decidir el próximo domingo: si queremos volver al pasado o si queremos un estado que siga avanzando hacia el futuro, un estado donde todos podamos progresar y vivir mejor. Lo que vamos a decidir el próximo domingo es si queremos un estado que forme parte de un partido político o uno donde lo que importe sean las personas.

Yo quiero que ustedes sigan con ese estado de progreso que hemos venido construyendo durante los últimos cuatro años. Por eso los invito a votar por ustedes, a votar por Miranda.

Cuentas conmigo, cuento contigo.

¡Seguimos adelante!

Miranda: un equipo para todos por igual

Los mayores desafíos de la política y de los gobiernos no están en qué hacer, sino en cómo hacer las cosas que hay que hacer; y nuestro compromiso con el pueblo al cual servimos es hacer las cosas bien: hablar menos y trabajar más. No se trata de prometer sino de comprometerse en la solución de los problemas. 

No podemos negar que coincidimos en muchos aspectos, sobre todo en lo social, con muchos de los diagnósticos que se expresan en el discurso del gobierno central y de sus voceros. ¿Cómo negar que la salud y la educación en Venezuela requieren mayor equidad y calidad? Eso sería tan poco sensato como plantearse eliminar las misiones que, por el contrario, lo que requieren es crecer, institucionalizarse, democratizarse y dejar atrás todo sentido al servicio de una ideología. 

Las diferencias se ponen de manifiesto cuando vemos la puesta en práctica de las soluciones: allí vemos las enormes diferencias entre dos modelos y dos maneras muy distintas de entender lo que debe ser el papel de un servidor público.

Nuestro modelo nada tiene que ver con esa lección aprendida que repiten ciertos voceros oficialistas cada vez que se quedan sin argumentos, según la cual todo aquel que se atreve a llevarles la contraria trabaja para el imperialismo.

Nosotros en Miranda somos un equipo de gobierno comprometido, que sabe hacer las cosas bien y que trabaja por el beneficio de todos los mirandinos. El gobierno central, en cambio, pone un candidato que representa la oscuridad que ya nuestro estado Miranda superó. Un candidato que tiene el mismo equipo de corruptos que se rotan el poder. Pero nuestro pueblo sabe que a ellos lo que les importa son sus intereses personales y no los de los mirandinos.

Cuando en diciembre de 2008 el pueblo de Miranda nos dio su confianza también nos propuso un gran reto: comenzar a hacer realidad los compromisos que habíamos adquirido con nuestro pueblo, pero para ello debíamos primero reconstruir la institucionalidad destrozada por la gestión anterior.

GABINETE EN EL SECTOR EL LIMON_GS (4 de 10)

Un paso esencial para el progreso de Miranda era constituir un equipo ejemplar, con profesionales ampliamente reconocidos tanto por su experiencia en el área como por su vocación hacia lo público. Hablo de gente que, además de estar cualificada de forma específica, tuviese la entereza para soportar los ataques que obviamente se nos vendrían encima y la capacidad de comprometerse a fondo, con entusiasmo, en una dinámica de estrecha colaboración con las comunidades.

Además, nos propusimos construir un gobierno para todos por igual, que brindara acceso a todos los beneficios que por derecho pertenecen a los mirandinos, sin discriminación de ningún tipo.

Así, con un gran equipo de trabajo y con la convicción de que nuestro pueblo merecía un mejor camino, logramos sobreponernos a la limitante de una administración central que nada más llegando arrebataron todo un conjunto de competencias que nos hubiesen permitido demostrar mucho más rápido que sí era posible tener servicios de mayor calidad.

Pero pese a los obstáculos que nos quisieron poner, hoy tenemos una gestión con resultados concretos que se traducen en mejoras en la calidad de vida del pueblo de Miranda. El candidato de la oscuridad, escogido directamente por el jefe del gobierno central, sólo tiene fracasos que mostrar,  aún cuando en los cargos que ha ocupado hubiese podido ayudar mucho a Miranda, no lo hizo, demostrando cómo funciona la vieja política del servicio de un partido y no en beneficio de las personas.

Nosotros los pusimos en evidencia. Por eso, cada vez que pueden juegan con mayor fuerza a nuestro fracaso, temerosos de que lo alcanzado sirva de espejo a nivel nacional, aunque quien se beneficia de todos nuestros planes es el pueblo mirandino.

Sabemos que no basta decir que quieres eficiencia, hay que demostrarlo. El candidato del gobierno ya tuvo su oportunidad y le falló a los mirandinos. Nosotros nos mantendremos firmes en nuestras convicciones de servir a todos sin poner atención al saboteo.

Ante un gobierno que sólo se ocupa tarde y mal de los problemas, como la electricidad, la vivienda, la vialidad o la inseguridad, nosotros estamos convencidos de que el pueblo elegirá nuestra manera de gobernar: para todos y en equipo, con gente que sabe lo que hace e involucra al pueblo para alcanzar juntos el progreso de todos.

¡En Miranda seguimos avanzando hacia un futuro mejor!