Archivos Mensuales: junio 2012

Imaginemos juntos, porque sí es posible

Los venezolanos merecemos recuperar nuestra vida. La tranquilidad es lo que queremos y lo que merecemos.

Resolver este problema amerita tomar las medidas necesarias y entender que los violentos son unos pocos y que es injusto que ellos hayan convertido nuestra vida en esta zozobra, transformándola y obligándonos al repliegue.

Tras 18 planes de seguridad fracasados aplicados durante 14 años y 8 ministros del Interior y Justicia, el gobierno central no pudo con la inseguridad. Una de las tareas fundamentales del Estado es proveer justicia, y el problema de su ausencia se hace evidente incluso ante quienes creen en ese proyecto, porque ellos y su gente también han sido víctimas de la ineficacia. Es un problema imposible de ocultar.

¿Cómo creerle a quienes durante años han sostenido que la inseguridad sólo era una sensación? ¿Cómo creerle a quienes irrespetan el dolor de quienes han perdido familiares en esta guerra no declarada? ¿Cómo creerle a quienes ocultan cifras y nos mienten, para evadir su responsabilidad? Son miles los venezolanos que mueren en un año y el Estado no hace nada para que esto cambie.

Sabemos que es un problema complejo. Ha faltado voluntad política y compromiso, y por eso hemos llegado a este indignante estado de violencia.

Es necesario un gobierno que deje de buscar a quién echarle la culpa y asuma esto como una prioridad.

Tú cuentas conmigo y yo cuento contigo: tu vida me importa como me importa la de cada venezolano. Por eso me comprometo poniéndome al frente de las soluciones que te permitirán vivir tranquilo y saber que tu vida y la de tus familiares son respetadas y valoradas.

Los invito a imaginar esa Venezuela de Progreso

Nos mueve la esperanza que tenemos puesta en un futuro mejor para nuestra Venezuela. Un futuro que desde ya tienes en tu mente y en tu corazón, un futuro que ya comenzamos a construir. Porque sabes que puedes progresar, porque quieres un futuro mejor y porque mereces vivir tranquilo, es la hora de que tus sueños puedan cumplirse, porque tus metas no son imposibles y sabes que puedes vivir en un mejor país.

Imaginemos juntos este país que ya comenzamos a construir. Yo los invito a imaginar una Venezuela donde los niños jueguen en las calles, sin miedo, sin que tengan que temer a la violencia y a la inseguridad. ¡Esa Venezuela es posible!

Los invito a imaginara Venezuela como un país donde nuestros niños tengan educación, donde los jóvenes tengan oportunidades para desarrollarse profesionalmente y para tener un empleo con calidad, que puedan alcanzar sus sueños. Un país donde puedan progresar y convertirse en madres y padres, que puedan ver a sus hijos crecer en paz y con tranquilidad.

Los invito a imaginar a Venezuela como un país donde todos los venezolanos estén unidos, donde las divisiones y los conflictos políticos se terminen y podamos trabajar todos juntos por el progreso de nuestra Venezuela. Donde nadie tenga que ponerse la camisa de un color ni militar en un partido para ser tomado en cuenta.  ¡Un país donde nadie se quede atrás!

Los invito a imaginar a Venezuela como un país con una gran producción nacional y con una inflación controlada, donde los recursos públicos se utilicen de manera responsable y se invierta en áreas que contribuyan al progreso de los venezolanos. Un país donde los servicios públicos funcionen y donde haya espacios seguros en los cuales los venezolanos puedan disfrutar de sus ciudades, sus pueblos, sus comunidades.

Lograr esa Venezuela es un sueño posible.Hay un camino para llegar ahí, para alcanzar ese país que tenemos tanto tiempo esperando.¡Y ya comenzamos a recorrer ese camino juntos!

Hay un camino de esperanza para Venezuela

Durante años a los venezolanos se nos ha negado oportunidad de imaginar un país donde podamos cumplir nuestras metas y alcanzar nuestros sueños. Durante años se nos ha impuesto una realidad donde la división, la violencia y el miedo nos han impedido pensar en una vida mejor: nos han hecho estar más pendientes de cómo sobrevivir al hoy y al ahora que en imaginarnos el país de oportunidades que queremos.

El 7 de Octubre nos tocará elegir entre dos opciones: el camino del progreso que tú quieres para ti y para tu familia o las vías del conflicto, la división y la ineficiencia que han sido las que ha escogido el gobierno central para conducirnos durante los últimos catorce años.

Llega la hora de escoger entre un gobierno que se ha dedicado durante catorce años a prometer y a sembrar el odio entrelos que piensan distinto y un gobierno que se ocupe de la unión de todos los venezolanos, que cultive la esperanza de todos y se comprometa con el progreso del país.

Llega la hora de escoger entre un gobierno que se dedica a montar fábricas de fusiles y un gobierno que asuma la responsabilidad de ponerse al frente para resolver el problema de la violencia.

Llega la hora de escoger entre un gobierno que se ocupa de montar satélites en el espacio y un gobierno que se preocupe por resolver los problemas de los venezolanos, aquí en nuestra tierra.

¡Y ya hemos comenzado a recorrer el camino para que esta realidad cambie!Este gobierno no pudo: catorce años son suficientes, veinte años son demasiados. Nosotros venimos a hacer las cosas bien, porque lo que importa es Venezuela.

¡Arriba Venezuela!

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Mi compromiso es la unión de todos los venezolanos

El futuro comenzó y lo construimos todos juntos

El pasado domingo las calles de Caracas se llenaron del entusiasmo de cientos de miles de venezolanos que nos acompañaron al CNE para inscribir algo mucho más grande que la candidatura de una persona, nos acompañaron a inscribir la candidatura de todos los venezolanos. Nuestra candidatura no es un proyecto personalista, es el reflejo de la esperanza de millones de venezolanos que quieren una Venezuela de Progreso. Sabemos que juntos podemos construir el país que queremos y que merecemos, que juntos tenemos la fuerza para lograrlo.

Todos los venezolanos que caminamos juntos el domingo, todos los que estuvieron en Caracas acompañándonos en este paso significativo hacia el Progreso de Venezuela, y toda la gente que nos acompañó desde sus radios y sus televisores en todas las regiones del país, sabemos que podemos avanzar, pero que en las condiciones actuales es imposible.

Hoy tenemos un país con malos servicios públicos, azotado por la inseguridad, un país con una de las tasas de inflación más altas de la región, dependiente de las importaciones, un país estancado por la crisis de empleo y de oportunidades. Ese país que hoy vivimos es el que juntos vamos a cambiar el 7 de octubre. ¡Juntos vamos a construir un país para la vida! ¡Vamos a construir un país en el que todos los venezolanos puedan progresar!

Vamos a seguir sumando fuerzas, a seguir llevando nuestra propuesta de Progreso por todos los rincones de Venezuela. Ya lo he dicho: yo no vengo a prometer, vengo a comprometerme con todos los venezolanos. Lo seguiré repitiendo: este no es el proyecto de una persona, sino de cada uno de los venezolanos que quieren que su vida progrese. Este proyecto los incluye a todos, incluso a quienes apoyan al otro candidato, y como el próximo Presidente de Venezuela, me comprometo a gobernar para todos por igual.

Un Presidente tiene que ser capaz de lograr la unión, de convocar al país entero a un proyecto común. Sólo así se puede hablar del futuro. No hay futuro si sólo nos dedicamos a ver las cosas que nos separan, cuando de lo que se trata es de concentrarnos en las cosas que nos unen.

Yo me comprometo a unir a todos los venezolanos. Vamos a dejar atrás el conflicto político, vamos a dejar atrás la etapa de unos contra otros, vamos a trabajar para liderar ese futuro de Progreso, para avanzar hacia el país que merecemos y que tenemos tanto tiempo esperando y no para quedarnos estancados y divididos.

El 07 de octubre tenemos un compromiso con la vida

Ahora empezamos a recorrer el camino que conduce al triunfo el 7 de octubre, y para eso necesitamos la energía, el compromiso y el trabajo de cada uno de nosotros. Porque ese futuro que ya comenzó requiere de un gran esfuerzo, del esfuerzo de todos los que sabemos que podemos cambiar el rumbo de Venezuela, que queremos y que merecemos un país en el que todos podamos vivir tranquilos.

Yo me comprometo con cada uno de ustedes, con sus alegrías y con las soluciones de los problemas que nos afectan a todos. Para eso es que sirve el poder, para eso es que debe servir un Presidente. El poder no debe utilizarse para dividir y pelear ni para buscar mantenerse en un cargo. El poder es un préstamos que nos da el pueblo y tiene fecha de vencimiento y debe utilizarse para el bien, para las soluciones, para servir a nuestro pueblo.

El 7 de octubre tenemos un compromiso con la vida. De eso se trata esta elección: de escoger entre el camino del Progreso o las vías del conflicto, la división y la ineficiencia por las cuales nos ha llevado el gobierno central durante los últimos catorce años.

Vinimos a hacer lo que no se ha hecho. Este gobierno no pudo: 14 años son suficientes, 20 años son demasiados. Siguen hablando de lo mismo que han hablado durante 14 años, siguen echándole la culpa a otros: a los extranjeros, a los gobiernos anteriores. Pero no hablan de los problemas de los venezolanos. No hablan del desempleo, ni de la inseguridad, ni de la anarquía, porque en 14 años no encontraron la solución.

¡Hay un camino!

Vamos a dejar atrás la improvisación y el chantaje. Tenemos el compromiso de generar oportunidades para que todos los venezolanos puedan tener un empleo con calidad, para que todos nos sintamos seguros y tranquilos. Tenemos el compromiso de que las misiones sigan siendo de ayuda para los más necesitados, sin que tengan que militar en ningún partido.

Venimos a comprometernos y a asumir las responsabilidades que otros se niegan a asumir. Este proyecto no viene a quitarle nada a nadie, ni a echarle la culpa a nadie. Aquí no venimos con revanchas. Llegamos aquí porque millones de venezolanos quisieron que estuviéramos aquí y tenemos una misión, que es la misma para todos: progresar.

Los venezolanos queremos un gobierno transparente, sin trampas, sin oscuridad. Queremos que tengas el derecho a pensar por ti mismo y no que otro decida tu vida. Queremos un país donde la gente esté pendiente de sus planes y sus metas.

La fuerza para construir el país que merecemos está dentro de ti y de millones de venezolanos que piensan y sienten como tú. Juntos tenemos la fuerza. Juntos tenemos las ganas. Vamos recorrer el camino que tú quieres, no el camino que otro quiere para ti.

No nos cansamos de decirlo: ¡Hay un camino! ¡Un camino para todos por igual!

Hoy nos inscribimos

Hoy damos un paso más en nuestro recorrido, un paso significativo en el camino hacia el progreso, un camino en el que tú estás incluido y estamos incluidos todos los venezolanos. ¡Hoy seguimos caminando juntos hacia el futuro!

Estos 10 kilómetros que hoy caminamos son recorridos con alegría, con esperanza, con fe. Y es así porque caminamos con la certeza de que estos pasos que estamos dando juntos hacia el CNE son para algo mucho más grande que inscribir formalmente una candidatura presidencial: son pasos que damos para construir la Venezuela del futuro, el país que merecemos, que llevamos tiempo esperando.

El futuro ya comenzó. Comenzó contigo, con tus ganas, con tu confianza. Ese futuro ya lo estamos construyendo de la mano de todos los venezolanos, contando con sus talentos, sus capacidades y sus metas. Quienes hoy nos acompañan, jóvenes, estudiantes, trabajadores, empresarios, gremios, organizaciones no gubernamentales, comandos regionales, partidos y todos los venezolanos independientes que creen en el Progreso, comparten las ganas de un país mejor, de vivir tranquilos, de que Venezuela progrese. Tenemos un plan y es para cumplir con esos sueños.

¡Hoy las calles de Caracas se llenan con el entusiasmo de todos los venezolanos que quieren alcanzar ese país que merecemos!

Sabemos que estamos haciendo las cosas bien, y cuando las cosas se hacen bien pasan cosas buenas. Estamos cumpliendo con la Ley y ya están listos todos los permisos necesarios para que hoy, desde el norte hasta el sur, desde el oeste hasta el este de la ciudad, todos venezolanos que quieran acompañarnos en esta caminata para formalizar la candidatura del progreso puedan hacerlo.

Esto no es solamente la inscripción de la candidatura de una persona. Se trata de la posibilidad de escoger entre un presente estancado y un futuro mejor para todos por igual. Se trata de la posibilidad de escoger entre un país sumido en la violencia y la inseguridad y un país donde todos los venezolanos podamos vivir tranquilos. Se trata de la posibilidad de escoger entre un país dividido por los conflictos y un país donde todos formemos parte de la solución de los problemas.

¡Juntos tenemos la fuerza para construir el país que queremos!

Una candidatura ganadora

Lo hemos dicho: los venezolanos tenemos más futuro que pasado. Es por eso que no podemos quedarnos mirando hacia atrás. Y precisamente porque sabemos que tenemos más futuro que presente, somos nosotros quienes no podemos permitir que el país siga estancado.

El 7 de Octubre nos tocará elegir a todos entre dos opciones: el camino del progreso que tú quieres o las vías del conflicto, la división y la ineficiencia que han sido las que ha escogido el gobierno central para conducirnos durante los últimos catorce años.

Ésta no es la candidatura de un solo hombre, sino la candidatura de un pueblo que quiere y que merece un futuro mejor. Yo sí les digo desde ya que esta candidatura no es igual a las de procesos electorales anteriores, porque ésta es una candidatura ganadora. Nunca hemos perdido una elección y ahora vamos juntos a la elección más importante. Nuestro camino, este que hemos ido construyendo paso a paso, está hecho con las nuevas maneras de hacer política: honesta, moderna y basada en solucionar los problemas de la gente. Sin echarle la culpa a nadie, sin tener en el otro una excusa ni inventar fantasmas: yo he venido a comprometerme contigo, con ustedes. Tú puedes contar conmigo.

Tampoco ésta es la opción de un partido, sino la opción del futuro de Venezuela. Aquí no se trata de cambiar simplemente a un Presidente, sino de derrotar a la violencia, el desempleo, los servicios públicos que no funcionan, el alto costo de la vida, la corrupción y la impunidad. Esto se trata de construir y ése es el camino que comenzamos a recorrer desde hace rato, casa por casa, y que consolidaremos el 7 de Octubre.

Un camino es una vía posible, verdadera, una manera de llegar a un destino común. Un camino empieza cuando tú entras en él, porque son tus pasos los que hacen que el camino deje de ser una línea dibujada y se convierta en avance, en futuro, en verdad. De eso se trata ser progresista: de creer en que todos merecemos estar mejor y crecer, pero hacerlo mediante las maneras más eficaces de llegar a ese destino. Sin chantajes y con confianza en el otro. Hacia allá vamos. Éste no sólo es mi camino: es el tuyo, es el nuestro, es incluso el camino de quienes aún no se suman a nuestro proyecto pero en quienes también estamos pensando cuando construimos ese futuro común que merecemos. Éste es el camino de Venezuela.

Nuestro compromiso es con todos, sin importar su tendencia política. Mientras caminamos juntos por esta candidatura, somos la demostración de que creemos en la paz y no en la violencia. Compartimos las mismas preocupaciones por el rumbo que lleva el país y compartimos ese sueño por un país mejor en el que todos podamos progresar y vivir tranquilos.

Aquí no se trata de un sólo corazón, se trata de los millones de corazones de todos los venezolanos que saben que pueden progresar, que quieren vivir tranquilos y que merecen un país con oportunidades para todos por igual.

Hoy nos mueve la esperanza puesta en un futuro mejor. Un futuro que desde ya tienes en tu mente y en tu corazón. Es la hora de que sientas que tus sueños pueden cumplirse, que tus metas no son imposibles y que puedes vivir tranquilo.

Todos podemos salir adelante, todos queremos oportunidades sin el chantaje de tener que militar en un partido, todos merecemos ser felices. Estamos convencidos que sí podemos tener un país en donde no haya exclusión, con oportunidades para todos, un país lleno de progreso y futuro.

Sabemos cómo hacerlo y vamos a hacerlo bien.

El camino del progreso nos convoca. La fuerza para recorrerlo está dentro de ti y de millones que piensan y sienten como tú. ¡Juntos podemos hacerlo! ¡Juntos tenemos la fuerza para hacer realidad ese camino!

¡Cuentas conmigo, cuento contigo! ¡Arriba Venezuela!

Seguridad para Todos

En nuestros recorridos por el país no ha habido ninguna comunidad en la que no se me haya acercado alguien a hablarme del problema de la inseguridad, a pedir seguridad.

Hasta los niños están preocupados por el tema de la seguridad. Me lo han dicho: “yo quiero poder salir a jugar en la calle y no puedo”. Y no es justo que vivamos así. No es justo que nuestros niños estén creciendo encerrados y con miedo. Los venezolanos merecemos recuperar nuestra vida: tranquilidad es lo que queremos y lo que merecemos. ¡Es hora de que podamos recorrer nuestras calles sin miedo!

Las cifras de la violencia en nuestro país son aterradoras:

• La tasa de homicidios pasó de 19 por cada cien mil habitantes, en el año 1998, a 64 por cada cien mil habitantes en 2011.

• Desde 1998 hasta 2011 han sido asesinados entre 153 mil y 159 mil venezolanos. El número preciso es imposible de conseguir por la falta de transparencia en las cifras oficiales.

• En nuestro país muere un venezolano cada 30 minutos y otro es secuestrado cada ocho horas.

Es innegable que no sentimos confianza en las autoridades que deben velar por nuestra seguridad. Vivimos con miedo, mal y replegados, con la delincuencia mandando en las calles. ¡Ya está bueno de esa oscuridad en la que nos quieren obligar a vivir!

Para el gobierno central esta realidad fue sólo una sensación durante mucho tiempo. Ahora, a un poco más de cuatro meses de las elecciones, quieren crear la ilusión de que están atendiendo el problema. Pero lo hacen después de 18 planes de seguridad fracasados, aplicados durante 14 años en los cuales se ha puesto en evidencia que no pudieron con la inseguridad. Y eso es algo que todos sabemos, incluso quienes apoyan a la tendencia política del actual Presidente.

El estado actual de las cosas tiene un responsable y ese responsable es el Presidente de la República. Luego de tantos años de falta de voluntad política, luego de irrespetar el dolor de la gente diciendo que miles de muertes son producto de una ilusión, nos dicen que tienen una Misión. Una Gran Misión, dicen. Catorce años después.

¿Quién puede creer que ahora sí se va a solucionar, si en este tiempo sólo ha empeorado? ¿Cómo creerle a quienes ocultan cifras y nos mienten, para evadir su responsabilidad? ¿Cómo creerle a alguien que nunca se ha puesto al frente de este flagelo de muerte que ya desbordó las ciudades y llegó al campo?

Nunca han tenido la voluntad política para resolver esta situación. El gobierno central ha dejado que nos roben hasta la posibilidad de imaginar un futuro. Pero nosotros no vamos a permitir que nos roben la esperanza.

Yo sí asumo la responsabilidad de ponerme al frente para resolver esta situación. Mi compromiso y el compromiso de mi equipo es: cero tolerancia frente a la violencia, el delito y la impunidad. Conocemos el tamaño de la responsabilidad y vinimos a comprometernos con tu vida.

Cuatro áreas para alcanzar la tranquilidad

Tenemos un plan integral que también te incluye. En las próximas elecciones vamos a elegir entre la vida y la muerte, y tú y yo sabemos que Venezuela quiere elegir la vida. ¡Aquí hay un camino para la vida!

El Plan Seguridad para Todos se articula en cuatro áreas de acción: prevención, cuerpos policiales, sistemas de justicia y sistema carcelario.

La prevención empieza con la educación. Donde hay una escuela, ahí no hay violencia. Vamos a desarrollar programas para la formación y la construcción de ciudadanía. Sabemos que con voluntad y esfuerzo conjunto podemos lograrlo.

También formaremos promotores de paz, que puedan velar por la solución de conflictos de manera ágil para adelantarnos a la violencia. Así como recuperaremos los espacios públicos para que las ciudades y los pueblos sean disfrutados por las familias de bien.

Un plan de seguridad no puede reducirse a simples operativos policiales. Pero sí necesitamos más y mejores policías. Hay que mejorar la situación de nuestros cuerpos policiales y hay que eliminar la corrupción. No queremos policías comprometidos con una revolución ni con un partido, sino comprometidos con la seguridad de las personas.

Yo viví en carne propia el sistema de justicia de este país. No es justo que tengamos jueces y fiscales que administren la justicia detrás de una bandera política. El país necesita jueces comprometidos con la justicia. Nosotros vamos a generar las condiciones de un país donde haya una sana administración de justicia, porque sabemos que si no hay justicia no hay futuro.

Son varios los sucesos que demuestran que el gobierno central no pudo con el problema carcelario. Hace años prometieron que iban a humanizar las cárceles, que iban a reformar el sistema penitenciario. ¡Aquí no se ha humanizado ninguna cárcel! Nuestras cárceles se han convertido en universidades del delito, cuando deben ser espacios para la rehabilitación de los privados de libertad y vamos a crear las condiciones para que esto suceda.

Yo me pongo al frente de las soluciones y asumo la responsabilidad: en un año resolvemos el problema penitenciario.

Sabemos que sólo podremos progresar si tú y tu familia sienten que sus vidas son respetadas y están protegidas por el Estado. Y eso ahora no es así ni lo va a ser con esta nueva misión que sólo engrosa la lista junto a las otras 18 propuestas fallidas.

Nosotros tenemos un plan y en este se articulan acciones integrales que van a permitir que el orden y la seguridad sean la realidad de las ciudades, los barrios y los sectores rurales. Queremos tranquilidad para cada rincón de nuestra Venezuela.

No sólo te ofrezco seguridad, sino tranquilidad. Vamos a convertir la tranquilidad en un estilo de vida. ¡Hay un camino!