Archivos Mensuales: marzo 2012

¡El sonido del progreso recorre todo el país!

Estamos compartiendo con la gente nuestro proyecto de país, un proyecto que tiene la mirada puesta en el futuro, y todos saben que ese futuro los incluye y que son parte de él.

La gente sabe que las divisiones por tendencias políticas llevan a un terreno infértil, a una polarización estéril de la cual nadie sale ganando. Sin embargo, cuando nos ponemos de verdad a hablar de nuestros problemas y logramos identificar las soluciones, todos ganamos, progresamos juntos y, si hacemos las cosas bien, empiezan a pasar cosas buenas. Lo hemos hecho en Miranda y ya el resto del país sabe que es posible.

De eso se trata, de construir juntos las soluciones a los problemas que son de todos; y precisamente en nuestro recorrido por el país la gente ha ido aportando sus experiencias, sus ideas y sus capacidades, al mismo tiempo que nosotros hemos podido contarles lo que hemos logrado en Miranda.

Miranda encontró su camino, un camino hacia el progreso, y estamos seguros que nuestra experiencia en nuestro estado se puede llevar al resto de Venezuela. Miranda es un estado muy diverso, todas nuestras regiones son diferentes pese a estar en una misma entidad, la realidad mirandina se parece mucho a la de Venezuela.

Además, ¿Cuántas veces no hemos visto cómo en la experiencia del otro ya se ha encontrado la solución a un problema que queremos resolver? En la construcción del progreso en Miranda encontramos mucho de eso.

Vamos al encuentro con el Progreso

Las políticas controladoras del gobierno central nos han llevado a una situación en la cual domina la improvisación y la ineficacia. Pero si algo hemos confirmado en estos recorridos es que cada región, cada uno de ustedes, tiene capacidades y potenciales que están esperando que las dejen encontrarse para que juntos avancemos hacia el progreso. Eso sí: con planificación, con trabajo en equipo y, sobre todo, con confianza en ti y en tus capacidades.

Cuando identificamos nuestras capacidades y las tenemos claras, sabemos qué es lo que queremos hacer. Pero cuando pensamos en esas mismas capacidades con los ojos puestos en el futuro, entonces estamos pensando en lo que nos podemos convertir.

Por eso ahora uno de los pasos que debemos dar juntos es imaginar el futuro que merecemos. Atrevernos a hacerlo, poniendo nuestras metas por encima de tantas promesas incumplidas. No te pongas límites y piensa en esas cosas que quieres lograr y les aseguro que se van a dar cuenta de que ésas son las cosas que desde ya nos convierten en un país que progresa.

Cada uno de nosotros tiene la fuerza para hacer que las cosas pasen, cada uno de nosotros es el futuro. Tú eres el futuro y por eso confiamos en tus capacidades y en tu idea de progreso. Es la hora de darnos cuenta de que podemos estar tranquilos, ser felices y crecer juntos. Es la hora de poner nuestras ganas y nuestro esfuerzo para hacer que lo que queremos pase y construir juntos ese futuro con el que soñamos. Si tú progresas, progresamos todos.

Nadie dijo que iba a ser fácil. Para que eso suceda debemos también despertar en el otro las ganas de pensar el futuro. Ese vecino que está desanimado, esa amiga que cree que las cosas no van cambiar, ese familiar que aún no cree en nuestro proyecto o aquel que tiene miedo por pensar diferente. Todos ellos te necesitan y necesitan saber que confiamos en ellos y que pueden confiar en nosotros, porque esto se trata de confianza.

Y es cierto que en las condiciones actuales es muy difícil lograr esos sueños y que quizás creas que muchas de tus metas se quedaron atrás. Pero yo te aseguro que no es así y lo hemos demostrado en Miranda. He visto a mirandinos lograr cosas que creían imposibles pero que se convirtieron en realidad gracias a que creyeron en un proyecto que nos incluye a todos. Te digo que sí se puede porque el cambio no está afuera ni está hecho de abstracciones. El cambio eres tú mismo. La fuerza del cambio está en ti y en millones que piensan como tú.

Somos Tricolor

Todos somos hermanos, porque todos somos hijos de la misma tierra: Venezuela. El tricolor nos convoca a todos, si distinción de género, raza, credo, ideología o simpatía política. Venezuela nos necesita a todos. En el autobús del progreso cabemos todos y todos son bienvenidos.

Pongamos las coincidencias por encima de las peleas, dejemos de lado la instigación al odio y la violencia convertida en discurso. El sonido del progreso es más fuerte que esos otros ruidos que quieren distraernos.

Nuestro compromiso es con los venezolanos, con el futuro de cada uno, con la solución a los problemas que nos afectan a todos, y para construir esas soluciones estamos caminando casa por casa, escuchándonos.

Sabemos que los venezolanos están esperando a que lleguemos a sus comunidades y les toquemos la puerta, que le expliquemos de qué se trata el camino del progreso y que los hagamos sentir parte de este proyecto porque quieren sumarse, y nosotros tenemos ese compromiso, el equipo tricolor llegará a todas las comunidades.

Vamos a hablar del progreso juntos. Salgamos al encuentro con las metas y los sueños de los demás y veremos que ahí está una cantidad de cosas que nos unen y que nos conducirán a las soluciones que llevamos tiempo esperando. ¡Vamos juntos al encuentro con el progreso!

Gobernar es hacer

En el recorrido que hemos hecho por el país, escuchando a la gente, a menudo conversamos sobre cómo las metas de cada uno de nosotros contribuyen a una idea de futuro colectiva y posible, a una idea de Progreso.

Todos tenemos algo que aportar para el futuro. Las ganas de aprender y de desarrollar nuestras capacidades son de las cosas más provechosas con las que podemos contribuir con el país que queremos.

Pero para que las capacidades de las personas puedan desarrollarse, se deben generar las condiciones óptimas para que la vida sea un ciclo en el cual cada uno pueda ver cumplidas las metas propias de cada etapa.

Desde los recién nacidos hasta quienes han alcanzado la respetable madurez. Todos merecemos tener acceso a las condiciones que permitan que en cada etapa logremos los objetivos que forman parte de una vida de calidad.

Pero en todo el país es evidente que, a pesar de que el talento de nuestra gente está esperando tener las condiciones para poder progresar, el gobierno actual ha fracasado en generar las condiciones ideales para que lo bueno suceda.

Por eso no nos interesa esa polarización infértil en la cual se intenta hacer creer que el país está dividido en tendencias políticas. Es una pelea con la sombra, una manera de malgastar tiempo y energía.

En realidad la polarización fértil, ésa que nos permite ir hacia el futuro, es otra: la de los problemas versus las soluciones. Los problemas y las soluciones sí nos unen. Por eso es allí donde estamos trabajando al encontrarnos para buscar soluciones y consolidarlas mediante un Plan de Gobierno capaz de crecer y ganar gracias a algo que el gobierno nacional ha dejado de hacer: escuchar al otro. Los problemas que son de todos tenemos que resolverlos entre todos.

Gobernar es hacer, es trabajar más y hablar menos, y para poder hacer es necesario escuchar a las comunidades, a las familias, a las mujeres, a los jóvenes, a los especialistas; incluso a quienes nos hacen críticas constructivas. Escuchar es lo que permite que la planificación se concrete, porque sólo escuchando y dialogando es posible el encuentro de opiniones que nos permite atinar en las políticas.

Hacer para progresar

Prometer y esperanzar al pueblo desde la enorme distancia de una pantalla, en medio de la improvisación y el capricho, es repetir las viejas formas de hacer política.

Nosotros trabajamos en una nueva manera de hacer política y es acercánose a la gente, casa por casa, paso a paso. Esto es lo que nos permite hacer llegar a todos por igual los beneficios de las decisiones, en lugar de hablar y ofrecer abstracciones.

Hacer es parte del Progreso: que veas que tú y los tuyos pueden lograr sus metas porque desarrollan sus capacidades y existen las condiciones para que eso sea posible. Que tú sientas que tu vida mejora y que gracias a eso es que el país crece y progresa. Si tú progresas, tu familia progresa y el país progresa contigo. Juntos podemos hacerlo.

Esto se trata de confianza, y confiamos en que tú quieres tener la vida que deseas y no la que otros quieren para ti. Sólo así podremos construir ese país que llevamos tiempo esperando y que requiere de cada uno de nosotros.

Por eso les digo, sí, gobernar es hacer. Pero hacer contigo, permitiendo que tú crezcas y confiándote esa parte del futuro que te corresponde y que mereces.

El camino hacia el Progreso cuenta contigo. Por eso te invito a que reflexiones con los tuyos sobre sus metas, sobre su visión de futuro. En familia, con los compañeros de trabajo, con los vecinos. Que cada uno de nosotros se pregunte cuáles son sus metas, dejemos atrás el pasado y empecemos a caminar juntos hacia el futuro. Un futuro que ya comenzó porque tú eres el futuro.

¡Juntos tenemos la fuerza para construir el camino hacia el Progreso!

Casa por casa, paso por paso

Cuando la fuerza de la esperanza avanza, siempre derrota a la fuerza del miedo. El entusiasmo de quienes han decidido creer en el camino hacia el progreso demuestra que el bien siempre derrota al mal.

La violencia es una reacción, una reacción oscura y malintencionada, si, pero es sólo una reacción; y esa reacción nos demuestra que, contra el egoísmo, nosotros vamos en el camino correcto: resolver los problemas de cada una de las personas, escuchando y entregándonos mutuamente la confianza.

El ruido no va a distraernos de ese propósito. Venga en forma de balas o en forma de insultos, es sólo ruido. Nosotros tenemos un objetivo claro: visitar a los venezolanos, escucharlos y juntos construir las propuestas para solucionar los problemas que les afectan y que nos afectan a todos. Ir casa por casa es mucho más que un equipo de trabajo recorriendo los hogares donde ya se está construyendo el futuro.

Ir casa por casa, hogar por hogar, familia por familia, persona por persona. Se trata de confianza, de permitirnos una vez más conversar sobre el futuro entre hermanos y avanzar hacia un país mejor.

Que sigan inventando, que nosotros seguiremos caminando, y mientras más griten y violentos se pongan más adeptos al proceso se alejarán del mismo. Los venezolanos estamos cansados de tanta violencia y rencor, queremos un país de paz y tranquilidad.

El sonido del progreso

El sonido del progreso está por encima de eso. Son las voces conjuntas de quienes quieren ver sus sueños cumplidos, incluyendo la tuya. Es el deseo de un país que lleva demasiado tiempo esperando y ha decidido progresar en conciliación y sin miedo porque sabe que hay un camino.

El centro de nuestro esfuerzo está en que los venezolanos vivan mejor. De eso trata esta nueva manera de hacer política, que permite alcanzar las transformaciones que benefician al pueblo y contribuyen con el progreso de cada uno de nosotros. Miranda es un ejemplo.

Por eso en esta etapa recorremos el país casa por casa para conversar y escuchar los problemas que afectan a los venezolanos. No es una actividad de tipo masivo, al contrario. La idea es entrar en contacto directo con la gente, escuchar y conversar sobre los verdaderos anhelos que tenemos los venezolanos en cada estado, en cada municipio, en cada parroquia, sin confrontaciones.

“Si tú progresas, progresamos todos”

Si todos pensáramos en el ciclo de vida de cualquier persona, en las cosas que necesita y que desea en cada una de las etapas de nuestra vida, nos daríamos cuenta de que el contexto actual no permite el desarrollo pleno de todos por igual. Por eso las decisiones del Gobierno actual forman parte del pasado, de una vieja forma de hacer política a la cual no debemos volver.

Eso es lo que hemos escuchado en cada hogar que nos ha abierto sus puertas. El pueblo venezolano quiere volver a sentir que tiene un futuro. Nosotros lo decimos a cada rato: tenemos más futuro que pasado, tenemos un país mejor por delante y nos necesita a cada uno de nosotros para poder convertirse en una realidad. 

Confiamos en ti y en cada uno de los tuyos, sean de la tendencia política que sean, porque al fin y al cabo todos somos venezolanos y todos queremos progresar. Confiamos en tus capacidades y en que puedes desarrollarlas y crecer. Si tú progresas, progresamos todos. Esa frase cada vez se oye con más fuerza: “Si tú progresas, progresamos todos”.

La gente con la que hemos ido conversando la ha hecho suya. Es una verdad contra el miedo, contra las frustraciones, contra la violencia. Hemos empezado, nuevamente, a recorrer el país. Estamos escuchando a todos los que quieran incorporarse a esta labor conjunta que significa construir la Venezuela del Progreso.

Estamos escuchándote porque confiamos en ti, y contigo construiremos ese país del futuro: casa por casa, paso por paso.

El camino comienza contigo

Este jueves iniciamos nuevamente nuestro recorrido por Venezuela. Volvemos a recorrer el país entero, con más fuerzas y optimismo, con más personas a bordo del autobús del progreso, con la energía y la esperanza ganada el 12 de febrero, para asumir un reto mayor que nos incluye a todos.

El camino del progreso nos convoca a todos. La fuerza para recorrerlo está dentro de ti y de millones de personas que piensan y sienten como tú. El primer paso es la decisión de cada persona que desee recorrerlo, porque los caminos comienzan en el lugar donde decidimos entrar en él. Nuestro compromiso es que nadie se quede atrás.

Somos un país con más futuro que pasado, por eso no podemos quedarnos mirando atrás. Somos un país con más futuro que presente, por eso no podemos quedarnos parados donde estamos hoy. Sí, hay un camino, y ese camino comienza contigo. Juntos tenemos la fuerza para hacer realidad ese camino que nos convoca a todos.

Tenemos la mirada puesta en el futuro. Un futuro que nos reclama que trabajemos hombro con hombro con quienes tienen ganas de que la Venezuela del Progreso empiece a hacerse realidad, dejando de lado las discusiones vacías y desechando las promesas.

El pueblo gana poco cuando caemos en discusiones y confrontaciones estériles. En cambio gana mucho cuando nos ocupamos juntos de buscar soluciones a los problemas que nos afectan a todos. Los problemas de todos, debemos solucionarlos entre todos.

El progreso es un sonido común en Venezuela

Todos estamos hablando de progreso. El progreso ya es un sonido común en todo el país. Un sonido nuestro y capaz de convocarnos a todos. Estamos escuchando al otro y haciendo lo que Venezuela lleva tanto tiempo esperando: el encuentro a favor de los venezolanos.

Ver, escuchar y testimoniar las conversaciones entre vecinos, amas de casa, especialistas, colegas, jóvenes y estudiantes, es la primera proyección de lo que ya se perfila como el futuro. El autobús comienza a recorrer Venezuela para que cada región, cada comunidad, tenga la oportunidad de exponer sus necesidades particulares y así, juntos encontrar las mejores soluciones.

Incluso en las situaciones más difíciles, como los desastres ambientales a los cuales se ha visto expuesto el pueblo del oriente del país durante estas últimos días, estamos hablando de soluciones, de mejorar, de crecer. Nadie quiere seguir perdiendo tiempo buscando culpables, una política del diálogo sería capaz de convocar todas las ayudas posibles. Universidades, ONGs, organismos internacionales, voluntariado… son muchos los que se habrían involucrado en esto si hubiesen sido convocados. La culpa está en una manera errada de gobernar.

Esas soluciones podrían articularse si el gobierno convocara, escuchara y planificara junto a todos los sectores que pudieran realizar su aporte.

Escucharnos a pesar del ruido que genera el pasado y las viejas formas de hacer política. Escucharnos sin improvisar, sin imponer los caprichos de un individuo. Escucharnos sin importar ideología o tendencias políticas. Escucharnos sin pretender que el pueblo siga dependiendo del gobierno con estrategias que no resuelven los problemas de fondo.

Nos estamos escuchando. Escuchamos porque este proyecto se trata de confianza. De confiar en ti, de creer en ti y en tus capacidades para que confíes en nosotros. Y cuando llega el momento de decidir, esa decisión viene.

El lenguaje del progreso ha conseguido un lugar en la voz de todos los que estamos avanzando hacia un país que podemos ser. Porque juntos hacemos las cosas bien, y cuando se hacen las cosas bien pasan cosas buenas.

Es normal que este clima de optimismo y de ganas de echar para adelante desoriente a quienes prefieren la opción de separarnos, pues ya están inhabilitados para llamar al diálogo.

Sólo el futuro derrota al miedo. A lo único que debemos tenerle miedo es al atraso. Es hora de avanzar y construir juntos la Venezuela del progreso y del futuro que tanto anhelamos. Es hora que Venezuela entre al siglo XXI.

El camino del progreso ya lo hemos iniciado. La mayor prueba de que hay un camino hacia eso que tú y yo deseamos es que empieza a crecer la confianza en las capacidades que cada quien aporta en este viaje que no termina el 7 de octubre. Ese día dejaremos de esperar el país que ya merecemos ser y empezaremos a hacerlo realidad sin permitir que nadie se quede atrás.

El autobús del progreso cuenta contigo, con que te des cuenta de que acá tienes un lugar donde podremos crecer juntos y hacer que el país crezca.

¡Sí, hay un camino, y ese camino comienza contigo!